NIXON Y EL PASO DEL TIEMPO


1975

El gran interés de Nicholas Nixon es el paso del tiempo en el hombre, que muestre la constante evolución; tal es el caso de su proyecto  The Brown Sisters Project, fotografiando a su esposa y sus tres hermanas durante 35 años. A su vez expresa otras temáticas insertadas en la fotografía documental como la familia, los ancianos, los enfermos; en todos ellos capturando la expresión de las personas en relación a su forma y circunstancia de vida. Expresiones, miradas, posturas, pensamiento y sentimiento se refleja en todas sus perspectivas.

Nicholas nacido en Detroit en 1947, cuenta con dos características esenciales en su arte, la primera es la utilización de una cámara 8 x 10, la cual cuenta con un gran objetivo que le permitía captar hasta los más mínimos detalles de información, especialmente en sus trabajos donde fotografiaba seres humanos. En segundo lugar fue la notable influencia con respecto al uso de luz y composición, expresada por personajes como Cartier-Bresson, Evans, Atget, Callahan, Arbus, Robert Adams entre otros fotógrafos más.

A partir de 1977 Nixon se cansó de esa neutralidad moral, de ese distanciamiento frío del puro concepto, y comenzó a acercarse a la gente; en concreto a las familias humildes que vivían a lo largo del Charles River, en los alrededores de Boston y Cambridge, en Massachusetts. Con su cámara predilecta en mano fusionó armoniosamente la precisión del detalle, con la ligereza y la espontaneidad, cuyo carácter es la vitalidad y la frescura en los personajes retratados, quienes permiten al fotógrafo penetrar en su intimidad. Sin embargo, la gran protagonista de estas imágenes es la luz, una luz natural que invade todo el espacio y se derrama por los personajes mismos, haciendo que se fusionen con la misma naturaleza en la que habitan

Con estos fundamentos conceptuales Nixon hace de su imagen un trabajo muy personal, maduro y humano; entendiendo su preocupación por el paso del tiempo, tema central en muchas de sus series visualizadas a largo plazo. La más conocida “The Brown Sisters Project”, proyecto consistente en  fotografiar a su esposa ‘Bebe’ y sus 3 hermanas, cuya intención es el captar el paso del tiempo, su evolución física y su relación, manteniendo el mismo orden en cada toma, para que podamos compararlas fácilmente. De izquierda a derecha vemos a Heather, Mimi, Bebe (la esposa de Nixon), y Laurie. Las únicas variaciones en las imágenes, son el lugar o entorno donde se tomó la fotografía y la estación del año en cada una.








Orden de Fotografías: 1979 - 1982 - 1985 - 1988 - 1992 - 1995 - 1999 - 2002 - 2005 - 2010

El observar en conjunto todas las fotografías, expresa un enfrentamiento al inexplotable paso de los años, que a su vez discurre el comprobar valores, como la unión y amor fraternal.

Nicholas Nixon a lo largo de su vida ha fotografiado la vida rural, las escuelas de Boston y sus alrededores, paisajes urbanos, enfermos, moribundos y la intimidad de las parejas; con todo un sentido objetivo en el conectar al espectador con el sujeto fotografiado.

John Szarkowski, el espejo y la ventana

Durante el período en el que John Szarkowski estuvo al frente del Departamento de Fotografía del Museo de Arte Moderno de Nueva York, poco se supo de su trabajo como fotógrafo, una práctica que abandonó en gran medida en 1962 y que reanudó sólo hasta el año de su retiro, en 1991.

Szarkowski (1925-2007) sustituyó a Edward Steichen en el Museo en 1962, tiempo en el que ni una sola galería en Nueva York mostraba fotografía artística. Como funcionario del MOMA, Szarkowski  hizo grandes contribuciones, aunque siempre en beneficio de la obra de otros fotógrafos. Era, además, historiador y crítico.

Para Szarkowski, la fotografía representaba una dicotomía entre dos vertientes de la expresión pictórica. La primera, “el espejo”, se centra en la auto-expresión de la fotografía. La segunda, “la ventana”, consiste en que el fotógrafo deje su zona de comodidad para salir a explorar, como fue el caso, también, de Garry Winogrand, Diane Arbus y Lee Friedlander.

Las presentes fotografías fueron tomadas antes y después de su estancia en el Museo, es decir, hasta 1962 y después de 1991.

Fuente: Edward Leffingwell, The Pictures He Took, Art in America, mayo 2006, pp. 76-80

Pradera. 1997

Sarah Lake. 1962.

Desde un granero. 1997.

Ascensores de grano II. 1947.

olumna del edificio Prudential, Nueva York. 1951.

Desde un ascensor campestre. 1957.

Ganero. 1992.

Injerto. Doce impresiones sobre una pizarra. 2005.

Trabajo final

Los artistas que propongo para el trabajo final son: Andres Serrano, Jock Sturges y Sally Mann.

JORGE RIBALTA. Fotografía en la posmodernidad.


En el texto de Jorge Ribalta sobre debates sobre fotografía  menciona que ya para la mitad de los setentas se estaban concretando elementos en los que la práctica fotográfica y su historia cuestionarían el formalismo como autonomía artística moderna. Es entonces que a mediados de los setentas se funda la revista October en Nueva York promoviendo una nueva crítica sobre el arte moderno, pues reuniría a críticos, historiadores de la fotografía, y algunos iniciados en la teoría y docencia sobre la misma, esto proliferó en los años siguientes en EUA, Canadá e Inglaterra.
Estos momentos históricos producirían lo que se conocería como actividad fotográfica posmoderna que a pesar de tener particularidades mantienen vínculos estéticos y políticos con el concepto de vanguardia histórica, ya en los setentas se propondría el término de neo-vanguardia para dar cuenta de las nuevas prácticas radicales vanguardistas dirigidas hacia una institución de arte culto, lo curioso es que a pesar de que EUA había conseguido algo parecido a un “arte institucional” es precisamente el arte moderno que se resiste a su institucionalización, representado por happenings, el lenguaje pop, el arte psicodélico o el teatro alternativo, propuestas estilísticas que se esforzaban por reconquistar el espíritu de oposición que alimentaba al arte moderno.
Ribalta plantea las condiciones que generaron el que se diera estas nuevas manifestaciones vanguardistas llamadas de neo-vanguardia que después sería reconocido como posmodernidad, la primera condición es que hubo un sentido político, pues el arte moderno ya se había institucionalizado, es así que nace un espíritu de oposición que se había asentado en el arte moderno.
Una segunda condición tiene que ver con el contexto geopolítico, pues los artistas y críticos de los sesentas buscaban combatir la toma de posturas políticas, y tratar de combatir los efectos del neoliberalismo. Esta oposición puede entenderse como una continuación del pensamiento político de izquierda, lo cual lleva a la tercera condición que es la de las fuentes teóricas, puestas en los textos de Marx y el grupo de la Escuela de Frankfurt así como también la enorme influencia de las fuentes estéticas y filosóficas de Walter Benjamin, pues en lo que concierne a lo fotográfico, hace pensar que la fotografía posee como punto de partida nuevas teorizaciones que se producen en ese momento del tiempo, como la pérdida del aura, el impacto de la reproducción masiva en el estatuto de la obra de arte, la teoría de alegoría y la poética del fragmento. Una cuarta condición  es la referente a la crítica al canon del arte moderno y que corresponde a la modernidad después de la II Guerra Mundial, iniciada en Nueva York, donde como argumentos plantea la autonomía de las disciplinas artísticas, de acuerdo a sus técnicas, su pureza y autenticidad respecto al material, su singularidad y originalidad, es decir se busca la canonización del trabajo fotográfico en fotógrafos como Stieglitz, Evans, Weston, Strand y Adams, es así que se recupera un rasgo vanguardista, que es la voluntad de restaurar el vínculo entre práctica artística de las bellas artes y la instrumentalidad de los medios de comunicación adecuados para cuestionar el formalismo moderno. El punto de partida lo dio el rechazo a lo que se conocía como straight photography (fotografía directa), pues aparecen diversas combinaciones de imagen-texto, diferentes formas de secuencias o serie de fuentes un ejemplo claro es el trabajo de Cindy Sherman, Sherry Levine, Barbara Kruger derivadas todas ellas del montaje vanguardista convertido en fotografía posmoderna por excelencia, donde encontramos metodologías de puesta en escena combinadas con criterios documentales.
Ribalta reconoce que la fotografía fue el medio artístico central para la actividad posmoderna, pues podría plantearse que el debate posmoderno fue un debate sobre la teorización de lo fotográfico. Esta sugerencia de vehículo posmoderno idóneo representaba una serie de paradojas: que debe confrontar su masividad en la cultura de masas, su utilización en la publicidad, revistas incluso en el álbum familiar es decir su uso común y por último su contradicción formal como obra de arte autónoma, pero con su llegada a la escena artística en Nueva York en los setentas respaldó a los artistas conceptuales y del performance cuyo trabajo efímero quedó plasmado como documento artístico. Reconocimiento que se produjo cuando el mercado artístico necesitaba nuevos estímulos pues carecía de un nuevo estilo artístico, los precios exorbitantes que tenían las obras de arte tradicional, el debilitamiento de los críticos modernos y la incertidumbre de las galerías comerciales contribuyeron a dirigir la atención hacia la fotografía como forma artística.
Uno de los aspectos mas banalizados en los años ochenta y que generó un estilo posmoderno fue el de la fotografía escenificada o construida, donde los métodos de escenificación fueron adoptados por los artistas posmodernos mas directamente opuestos al canon de la fotografía directa, esto trajo como consecuencia a renovar la antigua corriente conocida como pictorialismo que ya había quedado en el olvido, recordando que fue este el primer intento de legitimización de la fotografía en las bellas artes en los siglos XIX al XX a través de una imitación de la pintura académica mediante procedimientos de foto-pigmentación. Otra característica de los años ochenta es la aparición generalizada del uso de grandes formatos rompiendo con ello el patrón de la copia pequeña o de cuadro fotográfico, dando cabida a una fotografía mas identificable con la fotografía escenificada o construida.
Es con todo lo anterior que Ribalta concluye que la fotografía posmoderna es una categoría ambigua porque dentro de ella se encuentran practicas opuestas y además no queda claro su rompimiento con la fotografía moderna, indisociable del mercado del arte, características que ponen a discusión el problema de la imagen fotográfica como representación legítima de alta cultura. 

Fotografias: Cindy Sherman.

Un legado de Minor White



Esta es quizá la fotografía más conocida de Paul Caponigro (1932), quien fue alumno de Minor White y prosiguió cultivando el género de la fotografía de objeto encontrado. La imagen, titulada Running White Deer, fue tomada en 1967 en  Wicklow, Irlanda. El empleo de una velocidad de obturación más lenta da una impresión de movimiento en el objetivo.

Para Caponigro, la fotografía ofrece una mezcla de tiempo, espacio, luz, y una actitud emocional, tal como sostenía Minor White. Esto es perceptible en otras de sus fotografías, como las que se presentan a continuación.


Fog  and Trees. 1968.

Glencar. 1967.
Standing white deer. 1967.

Stone and tree. 1967.

Stonehenge. 1967



El fotógrafo Stanley Kubrick

Ya son varios aspectos que hemos tocado acerca de la fotografía y el cine y en ese sentido me parece interesante la propuesta fotográfica de Stanley Kubrick, un cineasta extraordinario. Y es que los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica acogen una exposición que presenta los primeros esfuerzos creativos de Stanley Kubrick, uno de los cineastas más importantes del siglo XX. Kubrick estaba interesado en todos los aspectos de la experiencia humana y exploró, a través de técnicas cinematográficas, cómo la violencia puede transformar a un individuo hasta el punto de reducirlo a una máscara. Para ello, Kubrick improvisó constantemente sobre cuestiones como el orden y el caos, abrazando lo que el filósofo Gilles Deleuze denominaba "cine mental". La exposición analiza a un Kubrick que, después de graduarse en 1945, trabajó durante 5 años como fotógrafo para la revista Look de Nueva York. La construcción secuencial de su fotoperiodismo –presente en las colecciones del Museo de la Ciudad de Nueva York- reflejaba su punto de vista cinematográfico. A través de su objetivo, el cineasta retrata a unos Estados Unidos después de la II Guerra Mundial –un tema central en sus películas-. El retrato social de Kubrick ocupa un lugar preferente en esta exposición e incluye fotografías documentales que revelan sus capacidades como fotógrafo de primer nivel con influencias de otros artistas como Walder Evans o Diane Arbus.

HARRY CALLAHAN. Fotógrafo Estadounidense.


Un americano original, fotógrafo autodidacta y uno de los primeros en hacer la fotografía estrictamente artística, Harry Callahan (1912-1999) que se convirtió en una figura importante en la fotografía americana, a fuerza de su genio y su ética de trabajo.
Nacido en Detroit, Callahan, que había estudiado ingeniería por un tiempo, estaba trabajando como empleado de envíos de Chrysler Motor Parts Corporation en los años de la Gran Depresión, cuando usó una cámara. Al principio tentativamente interesado en el cine, pero que muy pronto volvió su atención a la fotografía fija. Su educación sólo en la fotografía consistía en asistir a las conferencias.



Al no contar con entrenamiento formal como fotógrafo y de acuerdo a sus propios escritos donde menciona que fue "terriblemente ingenuo", pero a esta característica suya la consideraba su gran fortaleza. Él era un fotógrafo aficionado hasta que en 1941, cuando vió el trabajo de Ansel Adams, se inspiró a buscar un estilo fotográfico propio. A lo largo de su carrera, Callahan exploró un número de temas diferentes, incluyendo paisajes, las calles de la ciudad y los peatones. 


 
Así como también recibió el estímulo temprano en su carrera de figuras como Alfred Stieglitz y Edward Steichen, es magistral ofreciendo destellos de los elementos comunes de la vida en un estilo elegante y moderno. Callahan también exploró muchas técnicas diferentes, incluyendo el uso de contrastes extremos, el collage, las exposiciones múltiples, el tiempo y el movimiento de la cámara por mencionar algunos.


Dentro de sus primeros ocho años como fotógrafo se había convertido en uno de los poetas más elocuentes de los Estados Unidos con la cámara. A través de la invitación directa de Lazlo Moholy-Nagy, lo convenció a formar parte del personal docente del Instituto de Chicago de Diseño, instituto que era una continuación de la escuela de la Bauhaus de Weimar, cuya filosofía era pensar sobre un arte asociado con el trabajo de los artesanos y con las bellas artes.


Una buena manera de ver su obra es comenzar con los estudios que realizó sobre Eleanor (su esposa), probablemente la principal inspiración para el arte de Callahan. Los retratos desde su pie hasta el cuello en el agua, de pie con los brazos cruzados sobre la cabeza, con la luz de drenado de tal manera que es una silueta, Eleanor vestida, desnuda. En todas esas fotos aparece sumamente segura de sí misma, de hecho, sus alumnos, recuerda a Eleanor como una mujer de carácter fuerte.


Las escenas tomadas de la ciudad, principalmente en Chicago en los años 40´s y hasta los años 60´s, con la mira puesta en la arquitectura de los rascacielos, desde ángulos dramáticos y también imágenes del centro de la ciudad con los compradores de los comercios capturados por él, sin mucha gente que les rodeara, parecen preocupados, incluso ansiosos. En todas esas tomas había utilizado un teleobjetivo para que las personas no fueran conscientes de que su imagen había sido tomada.

 

También tomó algunas de esas fotos en color, dijo una vez: …"la fotografía en color es como beber martinis, es un gusto difícil al principio, pero buenos una vez que te acostumbras a ellos." Callahan trabajó más ampliamente con el color a partir de los 70´s.


Muchos de sus paisajes son de playas y dunas en Cape Cod y tienen una luz casi sobrenatural que brilla por encima de la arena y las hierbas. También favorece a los árboles, especialmente en invierno cuando la nieve ofrece un marcado contraste con las negras ramas, sin hojas. Son fotografías a la vez realistas y abstractas.

Alfred Stieglitz y sus retratos de Georgia O'Keeffe


Alfred Stieglitz (Fotografia de Edward Steichen) 

El fotógrafo Alfred Stieglitz, quien editó entre 1903 y 1917 la revista Camera Work, realizó una serie de retratos que capturan un momento histórico y biogràfico de su vida, junto a la pintora Georgia O'Keeffe quien fue su esposa.




En 1921 realizó una exposición de más de cuarenta fotos de O'Keeffe  en Anderson Galleries, la primera selección de un retrato que de manera continua construyó durante quince años y que mostraron la intimidad y sexualidad de su entonces esposa, esta aparente obsesión parece entenderse después de que se conoce que ".. por una década y media Stieglitz había esperado con ansias el momento de fotografiar a su prometida, Emmy, desnuda una vez que se casaran [...], cuando finalmente estuvieron casados, en 1893, ella no se lo permitió. Le preocupaba que mostrara las fotografías a sus amigos -y tampoco estaba dispuesta a tener relaciones con él." (Dyer, Geoff. El momento interminable de la fotografía

Es en 1918 que Stieglitz se divorció de su mujer Emmeline cuando esta se dio cuenta que desde 1917 que habìa conocido a O'Keeffe el fotógrafo la había convertido en su amante, tenía cincuenta y tres años y fue entonces cuando comenzó a fotografiar sus manos y sus senos para continuar con su cuerpo, "como si la cámara fuese una mano moviéndose con ansia sobre ella" (Dyer), 

                            

El éxito acompañó a los dos durante este periodo, O'Keeffe como pintora y a el como fotógrafo, tomando cientos de instantáneas de ella.

       


Entre 1918 y 1919 realizó una serie de siete retratos íntimos de  O'Keeffe, mostrando su cuerpo con las piernas en ocasiones abiertas, donde un abundante vello púbico impedía ver el sexo y que llamo retratos de "torso" , los cuales nunca mostraban su rostro. Estas fotografías al ser expuestas crearon un gran escándalo por el enfrentamiento sin tapujos al cuerpo así retratado 


      

El matrimonio termino por desgastarse entre otras cosas por la precaria salud de Stieglitz, que sufría del corazón y que obligaba a la pintora a cuidarlo, realizó posteriormente fotografías de otros desnudos, pues conoció a Dorothy Norman que lo admiraba y poso para él. Tanto estas fotos como las numerosas que le realizo a O'Keeffe se reconocen con frecuencia como ejemplos de los primeros retratos en que es el cuerpo es el que habla por una persona y no su rostro,  el trabajo fotográfico de Stieglitz terminaría en 1937 debido a su enfermedad.

LA ARQUITECTURA BOTÁNICA


El alemán Karl Blossfeldt dedicado al estudio de la naturaleza, fotografió por años  a la flor en sus diferentes etapas de desarrollo; fue instructor de escultura, utilizando sus fotografías para acercar a sus estudiantes con los elementos de diseño de la naturaleza, como así se define su obra. Su trabajo innovador fue capaz de representar las formas simples en expresión ilimitada artística e intelectual. Blossfeldt sin duda creo grandes composiciones naturales con elementos de pequeña escala.

El primer contacto de Blossfeldt con las artes aplicadas, ámbito en el que se desarrolló toda su carrera, tuvo lugar en un taller de fundición donde se hacían rejas y puertas adornadas con motivos vegetales.




Blossfeldt empezó a fotografiar formas de plantas para Moritz Meurer en 1899 en Berlín, con una cámara construida por él mismo. Veía sus fotografías no como documentos para el estudio botánico sino como instrumento para artistas y amantes del arte. Sus fotos en blanco y negro, de foco nítido, parecían formas semi-abstractas para el espectador que no estuviera familiarizado con sus temas, a pesar de sus intenciones al realizarlas. Realizaba largas excursiones para seleccionar sus especímenes, que solían ser hierbas, tallos o formaciones de plantas, más que flores cultivadas.

Blossfeld es un referente del movimiento artístico denominado “Nueva Objetividad” nacido como fruto de una necesidad de renovación estética y ética que se dio en los años 20 en ambos lados del Atlántico. Se trata de una corriente que niega el sentimentalismo y la subjetividad para indagar y catalogar cada detalle del mundo con precisión.

Blossfeldt fotografió miles de plantas, flores, capullos, cápsulas de semillas, etc. tomadas directamente de frente, raramente desde arriba o a partir de una perspectiva en diagonal. Normalmente situaba los objetos de sus fotografías contra cartulinas blancas o gris, a veces contra un fondo negro. Es difícil que en sus fotos se puedan detectar detalles de las habitaciones en las que eran tomadas. Obtenía la luz con la que trabajaba de ventanas orientadas hacia el norte, gracias a lo cual se trataba de una luz difusa que al provenir de un lado creaba volumen. La técnica que utilizaba y las condiciones de procesado eran muy simples. Utilizaba un negativo de formato medio y produjo este tipo de fotografías durante más de treinta años.

Sólo al final de su vida, con 63 años, recibió el reconocimiento que merecía. El galerista Karl Nierendorf expuso por primera vez sus fotografías en 1925, junto a un grupo de esculturas africanas, y en 1928 se publicó Urformen der Kunst (Formas originales del arte), libro con más de un centenar de huecograbados que tuvo gran éxito. Después vendría El maravilloso Jardín de la naturaleza, en el año de su muerte, y póstumamente Prodigios de la naturaleza. Blossfeldt se retiraría del ámbito en 1931.

Su atención obsesiva al detalle botánico, y la sorprendente constancia (se calculan más de 6.000 negativos) hacen de su obra algo excepcional.