Neue Welt


 Neue Welt (Nuevo Mundo), es la más reciente publicación del fotografo alemán Wolfgang Tillmans, quien se ha dedicado desde hace más de 20 años al medio de la fotografía con aproximaciones muy diversas. Encontramos entre su obra fotografias de paisajes naturales, cielos estrellados, personajes exóticos, parejas, ropa, e incluso otras mucho más abstractas en donde sólo percibimos texturas y algunas más que se hicieron sin la necesidad de una cámara.

En este último trabajo podemos apreciar bien este paseo por su universo estético que a pesar de ser muy diversa y amplia, reconoce un punto en particular en este artista y es que es capaz de encontrar situaciones de belleza en los momentos y situaciones más comunes y al mismo tiempo, capaz de abstraerla y acomodarla en sitios casi estériles. En estas series incluídas en el libro mis favoritas son aquéllas relacionadas con los espacios naturales, el cielo y aquella hermosa del tránsito de venus. Principalmente porque noto en ellas, además de una belleza muy poderosa, la oportunidad de la complación distinta de "cosas" con las que convivimos todo el tiempo.

“My travels are aimless as such, not looking for predetermined results,
 but hoping to find subject matter that in some way or other speaks about the time I'm in.”
Wolfgang Tillmans







Guy Tillim, testimonios del dolor

Guy Tillim nació en Johannesburgo, en 1962. A mediados de la década de los ochenta, comenzó a tomar fotos al incorporarse al colectivo conocido como Afropix. Durante mucho tiempo fue fotorreportero freelance en Sudáfrica para medios locales y extranjeros. Su principal interés era registrar los cambios sociales que se estaban generando en el continente africano en los últimos días del apartheid.



Tillim ve en la fotografía una herramienta para luchar, en su momento, contra las políticas segregacionistas de África y actualmente contra las injusticias sociales y la inequidad económica que se vive en dicho continente.




Entre su trabajo se encuentran fotografías de niños soldados en Congo, los refugiados de Angola, las familias burguesas de Johannesburgo, hasta las ruinas de la arquitectura poscolonial erigida en África. Su trabajo es reconocido por su valor testimonial así como por su valor estético ya que muchas de sus imágenes rebasan los conceptos del fotoperiodismo.





Referencias:
1. Guy Tillim
2. Galería
3. Arte al sur del Sáhara

El mito de los Casasola


En una lectura del libro “Fotografiar la revolución mexicana, compromisos e iconos”, del investigador John Mraz, encuentro un capítulo dedicado al mito de que los Casasola son “los fotógrafos de la Revolución Mexicana”.  Como señala el autor, la historia se construye, se deconstruye y se reconstruye en un proceso interminable.

Por un lado, señala el autor, Agustín Víctor Casasola tuvo la visión de asegurar un gran archivo de imágenes del movimiento de la Revolución para futuros usos, tanto comerciales como históricos. Para ello, reunió tomas de otros fotógrafos, que hoy se agrupan en cerca de medio millón de imágenes, fotógrafos por cierto, más comprometidos con la lucha armada que el propio Agustín Víctor. Como buen empresario que fue, contrató a trabajadores de la lente, compraba, copiaba y reprografiaba fotos de algunos medios impresos. 

Se trataba de un negocio familiar, con su primo Gonzalo Herrerías como socio y con la ayuda de sus hijos Gustavo, Ismael, Agustín y Mario y sus hijas, Dolores y Piedad. Algunos fotógrafos que pudieron trabajar para él fueron: Eduardo Melhado, Abraham y José María Lupercio, Samuel Tinoco, Gerónimo Hernández, Víctor León, Luis Santamaría, Manuel Ramos, Antonio Garduño y Hugo Brehme.

Por otro lado, era prácticamente imposible que la familia hubiera cubierto todos y tantos rincones de la lucha revolucionaria a lo largo del país y una razón es suficiente quizá para desmentir este mito: sólo Miguel y Gustavo (nacido en 1900) hubieran tenido edad para realizar la tarea. Lo más probable es que hayan ayudado desde el laboratorio en la impresión y copias de fotografías. Asimismo, en revistas y publicaciones de la época se atribuyen más fotografías a Abraham Lupercio y Antonio Garduño que Agustín Víctor, lo que sería extraño considerando la amplísima producción de los Casasola. Agustín sin embargo, “fue un empresario comprometido, un amante de  la fotografía, un visionario de las historias gráficas que han construido la identidad nacional y un excelente fotoperiodista”.

Es así, que el mito de  que los Casasola son “los fotógrafos de la Revolución Mexicana” surgió, Agustín Víctor no lo desmintió, el poder lo reforzó y la historia lo mantuvo hasta que los investigadores han explorado las contradicciones del mito que quizá no deje de serlo.
Fuente: MRAZ, John. Fotografiar la Revolución Mexicana, compromisos e iconos. Edición Instituto Nacional de Antropología e Historia, CONACULTA. México, 2010.


APROPIACIONISMO cuarta parte

Esta es el último artículo sobre el Arte Apropiacionista. En los anteriores escribí un poco sobre Richard Prince, Robert Longo y Cindy Serman. La serie no estaría completa sin hablar sobre Sherrie Levine.


Sherrie Levine, USA 1947.
Negándose a inventar sus propias imágenes, a través de la refotografía, se apropió del trabajo de otros artistas, por lo común reconocidos fotógrafos de los años 30 y 40, todos ellos masculinos –Walker Evans, Edward Weston y Alexander Rodchenko- cuyas obras fotografiaba sin reinterpretación, ni modificación alguna.
Walker Evans. Allie Mae Burroughs, Hale County. Alabama. 1936.
Sherrie Levine. After Walker Evans. 1981.

En su serie “After…”, se apropia de cuadros de grandes artistas como Miró, Schiele, Matisse, Lissitsky, Kirchner, De Kooning, Duchamp, Brancusi, Mondrian, etc, convirtiendo el “cuadro falso” en “obra original” a través de la distancia temporal y de la ausencia espacial.
Sherrie Levine. Untitled (After Joan Miró). 1985. Acuarela y lápiz sobre papel, 35.5 x 27.9 cm. MOMA.

Sherrie Levine. Fountain (After Marcel Duchamp). 1991. Bronce, 12 3/4 x 14 3/4 x 23 1/2 in. Walker Art Center.


Sherrie Levine. After Franz Marc. 1982. Serie de seis litografías, 1: 48.3 x 74.9 cm. 2: 40.6 x 50.2 cm. 3: 45.1 x 54.6 cm. 4: 59.7 x 79.4 cm. 5: 54 x 70.5 cm. 6: 63.5 x 63.5 cm. Instituto de Arte de Chicago.

El Cercano Distante


Cem Boyner y el “Cercano Distante”

En alguna participación anterior, hablé de “la obra de arte” que adquirí en un lugar lejano. Comentaba que cuando me la vendieron, el tubo en la que fue empaquetada decía: “Cem Boyner”, y siempre creí que era el nombre del laboratorio donde la foto fue revelada; pero no. Boyner es el nombre del protagonista de este escrito: el fotógrafo.

Años atrás por ahí del 2005 hice un viaje, en éste, compre la foto en cuestión (y una alfombra). La impresión estaba en una galería, por lo cual adquiere cierto “valor” automáticamente, no tanto económico, sino emocional. Cem Boyner es un turco nacido en Estambul (la ciudad heredera de Constantinopla). En aquel año, en el Darphane-i Amire (La Casa Imperial de Moneda) estuvo la exposición de Steve McCurry (de la cual ya he comentado antes) y la del otro que “tomó” mi foto (el turco). En una pequeña investigación, descubrí que la exposición de Boyner, se llamó Uzaktaki Yakın, Yakındaki Uzak (El Cercano Distante, El Distante Cercano). Y fue una serie de retratos tomados en África y algunos otros en estudio. En mi mal turco (y la traducción de google) encontré que la Casa Imperial de Moneda fue restaurada por la Fundación de Historia (de Turquía, me imagino) y desde que el espacio fue remodelado, se dedica a actividades culturales y artísticas como exposiciones y bienales.


El autor se refiere a los trabajos en estudio de este proyecto, como “una combinación de luz y sombras sobre cuerpos bellos. Los sujetos están físicamente cerca, pero en realidad están distantes”. En la otra parte del proyecto, que son rostros, pretende retratar a la gente y su vida a través la mirada y sus gestos, sin máscaras, “establecer una compenetración con la gente”. Las fotos son lindas, sin más. Boyner comenzó en la fotografía a los 17 años en 1972, es un hombre de negocios importante en su país y ha hecho tomas submarinas de las cuales salió su primer exposición individual. Con las imágenes de Uzaktaki Yakın, Yakındaki Uzak, editó un libro doble (si no mal entiendo con sus propios recursos), y parte de las ganancias son destinadas al apoyo de centros de estudio y universidades.


Al recordar la expo (con mi memoria de Martini) cobra sentido el nombre Cercano Distante, Distante Cercano. En las fotos de estudio, no vemos semblantes, sino chicas muy bellas que siempre están de espalda. Su identidad es una incógnita, al ver las fotos (después de algún tiempo, es lo primero que noté); en realidad, los personajes, se encuentran en este espacio neutro (el estudio) y todo es una puesta en escena, las poses, los objetos, los fondos; todo es pulcro y cuidado, como un laboratorio, y en éste todo es frío y lejano. La otra cosa que me llama la atención, es la textura de la piel y el color; las curvas de la espalda, esos torsos bien labrados que semejan en nada al “perfil griego” que estamos acostumbrados a percibir como “esplendor absoluto”. Lo interesante, a pesar de ser cuerpos “capturados”, es que no resultan inmóviles, son orgánicos: tienen vigor propio (los músculos y sus torsiones). Vemos individuos, no “fragmentos congelados”, no esculturas, ni “simples” masas. A pesar de que algunas imágenes son detalles (por el zoom o el encuadre) vemos los rostros escondidos por el cuerpo (sabemos que están ahí); llevan a pensar en algún otro sitio, como si miráramos desde fuera la escena que se crea internamente (sin intentar desvelar nada); son “accidentes” que transcurren lentamente, pasivos como vivencias; hay la sensación de que en algún momento vibrarán todos los músculos y se descubrirá el rostro; genera tensión y pensamos en la “secuencia” de la imagen (en el siguiente momento veremos "algo"), se recrea movimiento perpetuo, mas estático por el medio de registro. En conjunto los elementos de estos cuerpos, provocan el placer de ver una tensa intimidad, inalcanzable; así se cumple El Cercano Distante.

 

En su contraparte, las demás fotografías son retratos, los rostros y sus gestos, que quieren hablar de la gente, y en veces lo logran, en ellas: la vitalidad del momento. Acciones cotidianas de gente cotidiana, que intenta ser enmarcada en su vida, no dramática, sino casual con fuerza en la mirada o en el gesto. La pretensión del autor para reflejar una parte de vida con un momento en tierras lejanas, de ese modo: El Distante Cercano. Me parece que hay fotos bien logradas (una especie de McCurry, pero turco… y eso, por aquellos “lares” es ya mucho decir). Curiosamente no son las fotografías de retrato o las de estudio, las más interesantes, son las de la acción en la vida: la gente y sus sitios; lugares visitados por el autor que forman parte de su biografía personal, aprendiendo de esa gente y sus condiciones: por ejemplo “el pescador de pulpos” con su sonrisa tan sincera, posando, pero ahí, eso ya no importa (no es foto cándida). O la de una toma de “la multitud” que, creo yo, cuenta ya una historia, gente con botes recolectando algo que alguien avienta, quizá agua, quizá víveres, no lo sé, pero algo pasa que retrata la carencia de ciertas zonas (africanas supongo). Trágico y real, “miradas” que reflexionan. O el “escribano” que entra en ese rubro de fotografía que muestra toda una vida, la verdad de una realidad plasmada como impronta.



 


FOTOS

1.       CEM BOYNER POSANDO EN LA GALERÍA.
2.       BOYNER, CEM, SIN TITULO, 2004.
3.       BOYNER, CEM, NUDE FORM #5, 2002.
4.       BOYNER, CEM, MARIAM YIKANIRKEN, NIJER NEHRI, MOPTI, MALI (MARIAM TOMANDO UN BAÑO, NIGER RIVER, MOPTI, MALI), 2005.
5.       BOYNER, CEM, SIN TITULO, CA. 2005
6.       BOYNER, CEM, SIN TITULO, CA. 2005.
7.       BOYNER, CEM, SIN TITULO, CA. 2005.
8.       IMAGEN DEL LIBRO EL CERCANO DISTANTE, EL DISTANTE CERCANO.



REFERENCIAS

¿Qué es el Alma?

Etimológicamente la palabra del latin anima se usaba para designar el principio por el cual los seres animados estaban dotados de movimiento propio. En ese sentido originario, las plantas, los animales  y los seres humanos estarían dotados de alma. Los avances en la fisiología y neurología permitieron reconocer que los seres animados obedecen al mismo tipo de principios físicos que los objetos inanimados, al mismo tiempo que pueden desarrollar actividades diferentes de estos, como la nutrición, el crecimiento, y la reproducción.

De acuerdo con la tradición religiosa judeocristiana el alma es la principal cualidad identificatoria del movimiento en la materia viviente, haciendo de ella un no-moviente (inerte) a un moviente, independiente del desplazamiento ajeno. Según los registros bíblicos, en el Génesis dice:
Y Dios procedió a crear los grandes monstruos marinos y toda alma viviente que se mueve [...] Y Dios pasó a decir: “Produzca la tierra almas vivientes según sus géneros, animal doméstico y animal moviente y bestia salvaje de la tierra según su género y todo animal moviente que se mueve sobre la tierra".

Según esta descripción bíblica, se debe entender por alma viviente, toda aquella entidad que parte del principio del movimiento. Luego entonces, cuando un cuerpo en moviento es captado por una cámara,  podría decirse literalmente, que la lente de la misma está capturando "el alma" de dicho cuerpo, transformándola en "imago" ... son ciertos pues los rumores, de que al tomar una fotografía nos estamos robando un pedacito del alma de alguien.

Fotografía extraída de la serie "Canary" de Leiko Shiga.

Entre lo público y lo privado

Si lo público deviene privado y  lo privado es una suerte de publicidad.  Entonces ¿Dónde quedo yo?

Eso parece preguntarse Lindsay Gosper con su serie fotográfica “Alone in my room”, donde podemos apreciar imágenes que recogen momentos íntimos: mujeres auto explorándose, desnudas en la  soledad que la privacidad de sus cuartos pueden otorgarles,  y que se tornan públicas al pasar al dominio del espectador; a la vez se entre mezclan con imágenes de lo que parecen ser paisajes públicos, pertenecen a todos, que se convierten en privados al espectador mirarlos y apropiarlos en su imaginario.










¿Y ENTONCES DÓNDE QUEDO YO?

Jill Greenberg: detrás de la manipulación de la imagen



Autonombrada como “Manipulator” (nombre tomado de una revista cultural de la Alemania de los 80) la fotógrafa canadiense Jill Greenberg (Montreal, 1967- ) es consciente de su proceso de elaboración artístico, pues éste no termina hasta que sus imágenes son manipuladas con programas como Photoshop. Una vez que concluye la manipulación, ahora sí, aparecen los mensajes, los significados y las intenciones (muchas veces ideológicas) que se esconden detrás de sus fotografías. Greenberg emite fuertes opiniones y decide utilizar su arte como un medio de expresión política sin dejar de ser esfuerzo creativo.



Su serie titulada End Times generó una fuerte controversia no sólo en el entorno artístico, sino en el social. Greenberg tomo fotografías de los rostros de varios niños que lloraban desconsoladamente. Cada imagen mostraba desconsuelo, desesperación, tristeza, desamparo y sufrimiento de los niños. Esos sentimientos de rabia e impotencia que sentían los niños, los espectadores (al ver a los niños) eran los mismos que sentía la artista hacia la administración del gobierno de George Bush y hacia los grupos religiosos de derecha de los Estados Unidos.

 
La artista señala: “Los niños que fotografié no fueron heridos en ningún sentido. Como madre, soy consciente de la facilidad con que los niños pueden llegar a llorar. […] Además, se les olvida cómo trabajo, y sólo puedo decirles que una pequeña sonrisa alegre puede disolverse y transformarse en una mueca de desesperación o sufrimiento.”





En otra serie - Glass Ceiling-, aparentemente más relajada, Greenberg capturó a varias integrantes del equipo femenil olímpico de nado sincronizado de los Estados Unidos. Son atletas bajo el agua donde el juego consiste en capturar una variedad de movimientos dinámicos desde distintos ángulos. 




Las mujeres visten coloridos trajes de baño y zapatos de tacón altos. Greenberg ironiza y cuestiona la manera en que es vista la mujer: sólo como cuerpo atractivo que debe estar acompañado de accesorios que resaltan sus atributos físicos.







 

FUENTES CONSULTADAS:

-ClampArt, Jill Greenberg | Glass Ceiling.http://clampart.com/2012/04/glass-ceiling-2/