Premio fotografía Sony

Hector Muñoz gana premio de fotografía Sony.

En la categoría abierta dentro de la temática "Artes y cultura" por su instantánea titulada "Quetzalcoatl".



La fotografía ganadora en la cual se ve a un artista pintando un graffiti de un dragón en una pared del barrio mexicano de San Gregorio.




http://www.eluniversal.com.mx/cultura/2015/mexicano-hector-munioz-gana-premio-de-fotografia-sony-1088804.html

http://www.hector-munoz.com/blog/2015/el-artista-en-la-foto

Trucos para fotografía

7 trucos para fotografía con objetos caseros.








https://www.youtube.com/watch?v=VPxIdabrleo

Fotografías de naturaleza en Chapultepec.


A partir del 30 de marzo, 70 imágenes semifinalistas del Primer Concurso Nacional de Fotografía de Naturaleza estarán expuestas en Chapultepec en la Ciudad de México.

"Visiones de nuestra naturaleza" estará hasta junio 2015.

El concurso busca promover el conocimiento de la riqueza natural de México.

Los criterios con los que se eligieron a las 70 imágenes de entre 17,607 fotografías; fue el mérito artístico, originalidad, técnica y dificultad inherente a la especie o al ecosistema.




http://www.ngenespanol.com/el-mundo/hoy/15/03/30/fotografias-de-naturalezaenchapultepec.html


La visualización de la sonoridad. Josef Sudek

El manco de Lepanto consagró la novela e introdujó al personaje del Quijote, entre sus páginas uno recrea una historia en la Mancha. El manco de Praga consolidó su ciudad, convirtió cada rincón y elemento checo en una memoria desmembrada que uno como expectador reconstruye escenas, como el propio Josef Sudek dijo “La fotografìa es rara, no debe desvelar mucho, tiene que dar pistas. No sé cómo es en otras artes, pero en fotografía es así, que ella debe aludir y los que la miran deben imaginarse algo detrás de ella” (citado por Martínez Aniesa, 2010).
A través de objetos, luces, sombras y estructuras en las fotografías de Sudek uno tiene frente a sí el tiempo de Praga, es una documentación desde la mirada del artista por lo que responde a las inquietudes documentales propias del fotógrafo: “Para que la historia se presente se debe derribar la mera trama de superficialidades que ofrece la fotografía, ya en la obra de arte el significado del objeto se convierte en un fenómeno espacial, mientras que en la fotografía el fenómeno espacial de un objeto es su significado” (Kracauer) así el significado de los arcos al interior de una iglesia, la nostalgia de la rosa que muere frente a la ventana que llora y la silla de la nostalgia en el patio dotan de un significado melancólico a lo que vemos, pero estamos frente a un evento de semiótica visual y auditiva que se va desdoblando conforme un mira y entiende que lo que ha de hacer es escuchar a travès de la mirada. 


El evento que lo convirtió en un soldado frustrado y en un encuadernador sin oficio pues, en 1917 perdió el brazo debido al estallido de una granada lo llevó a la narración visual de sus sueños. Comenzó a estudiar fotografía y perteneció al Cículo de Aficionados a la Fotografía de Praga, pero después siguió su camino, al principio fotografió veteranos de la Primera Guerra Mundial, construyó un stock de memorias de los que habían luchado, pero después se dedicó a consagrar a su ciudad, a crearle un inventario que la recordará, se situó en un jardín “un jardicinto mágico, era de verdad un jardín mágico, donde me sentía en casa y donde estaba muy a gusto”.
El caminador de Praga andaba con su cámara de gran formato recorriendo este jardín en el que descubría no imágenes sino temas que congelaba en fotografías y las inmortalizaba frente a las miradas de todos. 
Si como dice Kracauer la fotografía es la representación del tiempo (21) entonces las imágenes de Sudek son la representación del tiempo de los objetos que consideramos al mismo tiempo atemporales e inmortales, para él cada figura inanimada cuenta una historia, pero no pensaba en términos de memorabilia, sino en los términos propios de los objetos a los que dotaba de la vida que, según él, tenían; como cuento infantil en el que cobran vida los juguetes una vez que los niños duermen, por lo tanto, sus imágenes podrían representar la visualización del sonido que emanan las narraciones de adornos, columnas, edificios, calles, etc. 
Este deseo por escuchar a las cosas, por darles diálogo a partir de la imagen estaba motivado por su pasión por la música, lo que lo inspiró a documentar la ciudad Hukvaldy de donde era su músico favorito: Leos Janácek, de forma que, en este documental dota de la musicalidad que el escucha a los rincones de un espacio. 
Su casa, aquel jardín mágico torturado por el tiempo hoy en día es una reconstrucción visual de la sonoridad que veía Sudek, la han transformado en un museo de su fotografía, han recreado la pieza musical que dejó en blanco y negro. 

FOTOTECA NACIONAL

Estimados todos quisiera compartir con ustedes un tesoro de nuestro Mèxico para  los que disfrutamos  de la Fotografía mexicana, La Fototeca Nacional, ubicada en la ciudad de Pachuca, en el estado de Hidalgo,  la cual constituye el acervo fotográfico más importante de México.

Un poco de su Historia:

En 1976, el Gobierno de México adquiere el Archivo Casasola, colección fotográfica de gran valor histórico y artístico para el país, en especial por su registro del movimiento revolucionario de 1910. Ese mismo año, la colección se entrega en resguardo al Instituto Nacional de Antropología e Historia y el 20 de noviembre se deposita en el antiguo Exconvento de San Francisco, en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, el cual había sido previamente restaurado y adaptado para las necesidades del recién creado archivo. 
A las imágenes del Archivo Casasola se suman pronto otras colecciones provenientes de algunas dependencias del Instituto Nacional de Antropología e Historia, motivo por el cual en 1978 cambia el nombre por el de Archivo Histórico Fotográfico (AHF); en 1982 cambia de nombre a Fototeca del INAH y es a partir de 1997 que se denomina Fototeca Nacional. 
Hacia 1993 da inicio el proyecto de digitalización del acervo, así como la creación de un sistema de consulta automatizado con dos módulos, uno en Cuidad de Méxio y el otro en Pachuca, mismos que sentaron las bases para el presente catálogo electrónico. 
La Fototeca Nacional constituye al día de hoy el acervo fotográfico más importante del país y uno de los más relevantes a nivel internacional, ya que resguarda alrededor de 900 mil piezas fotográficas provenientes de diversas adquisiciones y donaciones que, agrupadas en 43 fondos, representan el trabajo de más de dos mil autores y cubren un arco temporal que abarca desde 1847 hasta nuestros días. Esa amplitud histórica y temática hace posible revisar los episodios sociales, políticos y artísticos más significativos de México, así como las formas de vida cotidiana, la evolución del paisaje, el desarrollo urbano y la paulatina transformación de la identidad de sus habitantes. Además, el material fotográfico se refiere tanto a las diferentes etapas de la técnica y el arte fotográfico, como a un extenso horizonte de disciplinas que han tenido en la fotografía una herramienta básica de trabajo, tales como la arqueología , la antropología, la arquitectura, el urbanismo, la sociología, la economía, la ecología, la salud, la astronomía y, evidentemente, la historia.

Ustedes pueden visitar en linea el Catalogo de la Fototeca solo necesitan inscribirse en el siguiente link:


http://www.fototeca.inah.gob.mx/fototeca/frm_contacto.jsp





Avedon Fashion 1944-2000.

Richard Avedon tuvo una larga carrera, sus fotografías dedicadas a moda serán creadas con un concepto  diferente al clásico, en donde la ropa y los accesorios eran una parte de lo que él quería mostrar, complementado con sus composiciones en donde buscaba  expresar su visión de las mujeres y de la cultura que le rodeaba. Inició su carrera al final de la Segunda Guerra Mundial, confrontado profundamente por los cambios políticos y culturales, en donde las mujeres habían ganado nuevos niveles de libertad y educación, trabajo y movilidad social,situación que reflejaba en sus fotografías.
La nueva imagen de Dior, Place de la Concorde, Paris 1947
Danny Kay y modelo, zapato de I. Miller, Nueva York, Noviembre 1952

Donyale Luna, vestido de Paco Rabanne, Nueva York, Diciembre 1966

En 1960 su reconocimiento avanza y rápidamente se integra en teatros, película, literatura y arte; siempre es inspirado por la experimentación,  su ávido espíritu y la curiosidad intelectual le llevaron a confrontar siempre sus necesidades de expresión de forma vanguardista. 
Jean Shrimpton, vestido de noche por Cardin, Paris enero 1970

 
Los editores dieron a Avedon gran libertad de creatividad y sus publicaciones siempre fueron apoyadas integrando en ellas sus nuevas visiones y estéticas poco convencionales.Desde el inicio es parte del grupo que se caracterizaba a la vanguardia con la cultura y con la moda contemporánea. Es en la revista Harpers bazaar donde se publicó el trabajo de muchos importantes fotógrafos, artistas y escritores incluyendo a Henri Cartier-Bresson, Brassaï, Salvador Dalí, Truman Capote entre otros.  Un americano en París, que revolucionó la fotografía de moda, con intrépidas propuestas.

Derecha:Nadja Auermann, vestido de Geoffrey Beene, Nueva York, 1995
Izquierda: Varios actores en la Campaña de Versace, Nueva York, 1982

Avedon fue un hombre de su tiempo a tono con la época política social, económica y cultural y con los cambios que tomaron lugar en los Estados Unidos y en el exterior durante una época de poca certeza y prosperidad limitada en los años cincuentas.


 
Portada del libro Avedon, publicado en 2009 para la expopsición Avedon Fashion 1944-2000

 

8 Datos curiosos sobre la fotografìa

El padre de la fotografía la bautizó inicialmente con el nombre de "heliografía".
Niépce obtuvo las primeras fotografías exponiendo placas metálicas a la luz de sol. Por eso al procedimiento utilizado lo llamó heliografía, del griego helios ("sol") y grafía ("escritura" o "dibujo"). El nombre definitivo de fotografía se lo debemos a Sir John F.W. Herschel, que acuñó el término en 1839.

El primer libro ilustrado con fotografías se titulaba Pencil of Nature ("El lápiz de la Naturaleza").
Fue publicado en Londres entre 1844 y 1846, en seis entregas. Su autor, Henry Fox Talbot, anunciaba en sus páginas "el inicio de un nuevo arte" y mostraba sus potenciales aplicaciones en ciencia y tecnología.

La fotografía forense nació en 1866, fundada por el escocés Allan Pinkerton.
Pinkerton, que tras mudarse a Estados Unidos se convirtió en el primer detective de Chicago, puso en práctica la fotografía criminal para reconocer a los delincuentes, disciplina que posteriormente sería llamada fotografía judicial y a la que hoy se conoce como fotografía forense. Su objetivo es mostrar detalladamente aquello que escapa a la inspección ocular.

"Usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto" fue el eslogan con el que se puso a la venta la primera cámara de fotos "popular".
Se trataba de una cámara muy manejable, comercializada por la Eastman Kodak Company, que se vendía en 1888 cargada con un carrete de 100 fotos y lista para utilizar. Una vez usada se enviaba a la casa Kodak, que extraía el carrete, revelaba las fotos y las devolvía junto a la cámara nuevamente cargada. Con su llegada al mercado el uso de la fotografía se extendió a toda la población. 

Los niños muestran un talento natural como fotógrafos.
Esa fue la conclusión de un estudio realizado en 2002 por la Universidad de Birmingham, Reino Unido. Los investigadores también comprobaron que el motivo escogido por los "fotógrafos infantiles" evoluciona con la edad. Así, los niños de cuatro años eligen fotografiar elementos emocionales, como sus padres, o imágenes visualmente estimulantes con colores brillantes. A partir de los once años se observa una tendencia a tomar las imágenes de espacios abiertos y naturales, buscando elementos "estéticamente atractivos". Y al alcanzar la adolescencia, la fotografía se convierte en una actividad social más que les ayuda a relacionarse con los amigos. 

El primer producto fotosensible que se utilizó fue el betún de Judea.
Este alquitrán natural, conocido desde la antigüedad, era obtenido originalmente de la superficie del Mar Muerto, donde emerge continuamente del fondo. En el siglo XIX se empezó a extraer también de las rocas bituminosas. Tradicionalmente se utilizaba para embalsamar las momias egipcias, para calafatear los barcos o para hacer nivelaciones en Babilonia. Y Joseph Niépce comprobó que entre sus múltiples propiedades también estaba la sensibilidad a la luz. En efecto, el betún endurece y se blanquea al recibir luz, aunque necesita muchas horas de exposición. Por eso la primera fotografía de la historia tuvo que permanecer expuesta al sol durante 8 horas. 

Robert Capa fue el fotógrafo de guerra más famoso del siglo XX.Cuando estalló la Guerra Civil española se trasladó a nuestro país convirtiéndose en testigo directo de la contienda desde el lado republicano. Una de sus fotografías, "El soldado caído" (conocida también como ?Muerte de un miliciano?), se convirtió en un icono de la contienda se hizo mundialmente famosa. En ella Capa logró recoger el momento preciso en que el miliciano Federico Borrell muere en Cerro Muriano, en el frente de Córdoba, el 5 de septiembre de 1936, tiroteado por un francotirador. 

Ver la fotografía de la persona amada reduce el dolor.
Explorando el cerebro de 15 voluntarios con ayuda de resonancia magnética, Arthur Aron, profesor de psicología en la Universidad de New York, ha demostrado que las áreas del cerebro activadas al ver la foto de tu pareja pueden reducir el dolor hasta en un 44%, tal como lo hace el paracetamol.


ENTRE EL BIEN Y EL MAL: SEMANA SANTA CORA
Fernando Rosales

En México, una de las fiestas religiosas tradicionales más importantes, tanto para los pueblos indíge­nas como para los mestizos, es la Semana Santa. Su trascendencia no sólo deriva del especial lugar que la Iglesia Católica le confiere dentro de su calendario anual, sino de la multiplicidad de ­sentidos que la fiesta ha adoptado a lo largo de los siglos en las 62 diferentes culturas que, hoy día, existen en el país.

En efecto, en las comunidades indígenas coras localizadas en las zonas montañosas del occidente de México, particularmente en el estado de Nayarit, las celebraciones rememoran los hechos relacionados con la muerte y resurrección de Jesucristo y forman parte de un ritual de inversión en donde, por ocho días, las autoridades civiles ceden al grupo ceremonial de los centuriones el control del tiempo, del espacio y de la vida pública de las comunidades.

La Semana Santa cora de Santa Teresa del Nayar, se apega fielmente a este patrón cultural. Durante ocho días los indígenas suelen transformarse en diferentes personajes, como son judíos, fariseos, moros, ­demonios blancos y negros, “borrados” y dobles de Cristo entre otros, para llevar a cabo innumerables ritos, procesiones, luchas cósmicas y ceremonias diurnas y nocturnas; esto lo ejecutan siguiendo un orden temporal muy preciso.


Entre los coras, y otros grupos de México, la Semana Santa es un pe­­riodo de liberación del Mal en el que la armonía cósmica se pone en peligro. Durante una semana el pueblo presencia reiteradas batallas entre diferentes grupos ceremoniales que concluyen con la muerte de Cristo (Hatzicán, Santo Entierro, Estrella de la mañana o Estrella del sol, en cora), la muerte del Mal y la restitución de los poderes a las autoridades civiles. Finalmente, la paz y el equilibrio vuelven al pueblo una vez que se lleva a cabo la última procesión al templo católico, precedida por Cristo, la virgen María y San José, además de los borrados, judíos, músicos y la gente de la comunidad.














LOS QUE VIVEN EN LA GLORIA

Rosanna García

El registro fotográfico fue realizado en las comunidades de San Jerónimo Purenchécuaro, Cucuchuchu, Tzintzuntzan y Nahuatzén, localizadas en el municipio de Pátzcuaro, Michoacán.

Los Purépechas conservan muchas creencias y costumbres de sus antepasados; entre ellas está la tradición “Ceremonia nocturna”, temática principal  de esta colección fotográfica donde se muestran las características de las poblaciones purépechas, los preparativos, ofrendas y altares para la veneración a los muertos.

El día primero de noviembre los jóvenes realizan una rapiña organizada, acompañados de su “Prioite” (igual); así es como se recolecta una gran variedad de productos para la preparación de lo que ellos llaman “Campanei” (ofrenda de los frutos de la cosecha). Mientras que las personas mayores, esperan en el atrio y emprenden la procesión entonando cantos religiosos.

La tradicional ceremonia nocturna se realiza en los cementerios. Las personas llevan ofrendas para las almas de ultratumba, se arrodillan entre la cruz de la tumba y hacen oraciones.


Michoacán es un paraíso bíblico y la veneración a los muertos es una mezcla de la tradición pagana-religiosa.










VISIONES DE VIDA
Ignacio “Nacho” López
(1924-1986)

A lo largo de su vida Nacho López realizó varias películas, documentales y cortometrajes para cine y televisión, y logró el dominio total sobre diversas técnicas de la fotografía publicitaria, documental y monográfica, en donde creó un estilo propio.

Presentó a nivel nacional e internacional más de 17 exposiciones individuales y 20 colectivas, trabajo por el que recibió importantes premios y reconocimientos.

Nacho López colaboró con todas aquellas instituciones relacionadas con las comunidades indígenas, lo que lo llevó a recorrer casi la totalidad del país.  Así, hizo registros con tarahumaras, mixes, huastecos, chontales, mayas, tzotziles y otomíes, entre otros.  Indígenas con quienes además de trabajar estableció una relación de amistad, la cual plasmó también en su testimonio gráfico.


De esta manera el fotógrafo logró una intercomunicación con los fotografiados que le permitió incursionar en su cultura, obteniendo de ellos un documento perdurable que muestra la religión, las costumbres y las tradiciones de los pueblos indígenas de México.







10 tips para componer fotografías


Les dejo este video con fotografías de Steve Mc Curry y los diez tips básicos para componer excelentes fotos:
  1. Escoge tus puntos de interés y ponlos en lineas de intersección.
  2. Utiliza las líneas que naturalmente aparecen en la imagen.
  3. Reconoce las líneas diagonales, ya que estas te van a permitir que crear movimiento en tus fotografías.
  4. Utiliza marcos que sean naturales de la imagen, como pueden ser puertas o ventanas. 
  5. Encuentra un contraste entre el objeto y el paisaje. 
  6. Acércate mas al tema de tu fotografía.
  7. Centra el ojo dominante en tus fotografías y esto causara un efecto como si los ojos retratados te siguieran. 
  8. Crea patrones y repitelos constantemente. 
  9. Simetría, es el placer que le damos al ojo.
  10.  Lo más importante en el mundo de la fotografía es que disfrutemos de nosotros mismos al fotografiar y que lo hagamos bajo nuestro propio estilo.
Este video se realizó con fotografías de Steve Mc Curry, mundialmente conocido por ser el autor de la fotografía La niña afgana, aparecida en la revista National Geographic en 1985.




CANASTA DE FOTOGRAFÍA MEXICANA

La historia de la fotografía mexicana es basta y responde a diferentes inquietudes, así como a diferentes propuestas estéticas. Muchas veces cuestionamos el interés nacional por nuestras tierras, nuestra riqueza natural, las miles de caras indígenas que no reconocemos y nuestras ruinas que atestigua nuestro pasado. Sin embargo, en el caso de la fotografía, no ha sido así, aunque ha habido miles de extranjeros interesados en retratar lo endémico de nuestra región, también ha habido muchos mexicanos que lo han logrado.
Las inquietudes para hacerlo han sido distintas, en un principio fue desde la ciencia o la curiosidad por retratar una tipología del mexicano lejos del entorno urbano; no era una búsqueda de la naturalidad instantánea, sino la búsqueda por congelar la realidad: campesinos, mujeres que se dedicaban al sexo-servicio, e indígenas fueron retratados en un estudio donde se recreó su entorno natural. Entre estos fotógrafos están: Cruces, Campa y Aubert.

Posteriormente surgió la inquietud etnóloga, las ciencias sociales obsesionadas por explicar los fenómenos, aquello que nadie se había animado a estudiar, encontraron en México una posibilidad inmensa, desde el positivismo se retrataron personas, plantas y animales, pero el fin investigador, en muchas de las imágenes, parece subordinarse al fin estético en composiciones que superan la curiosidad científica e ilustran las condiciones de un pueblo y el espíritu de éste. Lumholtz y Yampolsky fueron algunos de los que experimentaron bajo los objetivos del academicismo.
Durante la Revolución el fotoperiodismo se convirtió en algo fundamental, no era sólo el registro sino la exhibición de posturas y situaciones, la revelación de la verdad. Para esto, la labor de los hermanos Casasola fue indispensable.
Sin embargo, existe otro tipo más de fotografía motivada por México, una con fines artísticos y de comprensión, de acercamiento, ya no es la cara de la indígena bajo la lente del positivista, es la cara del indígena bajo la lente de un humano más, el retratar la cotidianeidad sin crearla sino formando parte de ella, esto se prestó, también a retratar la vida urbana, pero no como parte de un reportaje, sino como parte del mosaico cultural que forma a México. Tina Modotti, Paul Strand, Cartier-Bresson, Manuel Álvarez Bravo, Lola Álvarez y Sergei Einstenstein están entre estos que encuentran en la artesanía el reflejo del trabajo, la sensación del artesano, en cada expresión facial un sentimiento que revela todas las condiciones por las que ha pasado el personaje, en cada imagen de estos hay una explosión de México como sólo se ve en los festivales folklóricos.


El caso de Juan Rulfo es fundamental. En el Comala de México vemos y nos vemos a todos convertidos en una paradoja infinita, nuestra idea de la muerte es recreada en la búsqueda del padre, en el pueblo fantasma que en alegorías se crea para permanecer. Nos han dado la tierra y esta no funciona sola, nos han dado la tierra y no sabemos qué hacer con ésta, nos han la tierra y tenemos un futuro inalcanzable en cada metro cuadrado recibido. Es esta comprensión de México la que tanto nos duele y enorgullece, en cada construcción de Rulfo, catalogada como realismo mágico, nos encontramos, porque el realismo mágico no es una hipérbole, sino una afirmación y exposición de nuestras vidas como México, como Latinoamérica, la ironía e imposibilidad se juntan en situaciones de dolor, desesperación y esperanzas. Rulfo lo logra en las letras y en las imágenes: las ruinas que cuentan historias a través del viento, que revelan nuestra situación de abandono bajo un sol que quema y un polvo que seca, pero también están las ruinas que nos recuerdan de dónde venimos, quienes fuimos y quienes deberíamos de ser. La arquitectura de México es retratada como el arquetipo de nuestra forma de vida. Por otro lado, también muestra la cara de aquellos que olvidamos, aquellos que sólo vemos en la publicidad y que respetamos bajo leyes de usos y costumbres, sus lenguas las sentimos tan lejanas que nos parecen el dialecto del subdesarrollo, cuando en realidad, en cada una de sus actividades hay una riqueza que desconocemos, en sus festividades están los orígenes de nuestros ritos que practicamos mecánicamente. Somos los amantes de las imágenes turísticas que sentimos tan ajenas. 

Edward Weston the camera "Don Juan"

EDWARD WESTON – THE LOVER – TINA MODOTTI & CHARIS WILSON

Edward Weston was a complex man. Often portrayed as a philanderer, a consummate Don Juan with a camera, he was much deeper and caring: a respectful son, a caring brother, a loving husband. A doting, proud, and engaging father, the real Edward Weston was a man whose philosophy of life, art, and love were inseparable. His world, often overly egocentric, was one built in passion, enthusiasm, and love.
One needs only to read the words of Tina Modotti to understand how Weston gained such notoriety as a lover and a womanizer.
One night after – all day I have been intoxicated with the memory of last night and overwhelmed with the beauty and madness of it – I need but to close my eyes and find myself not once more but still near you in that beloved darkness – with the flavor of wine yet on my lips and the impression of your mouth on mine. Oh how wonderful to recall every moment of our frail and precious dreams – and now while I write you – from my still quivering sense rises an ardent desire again to kiss your eyes and mouth – my lips burn and my whole being quivers from the intensity of my desire . . . 
It was more than his personal charm that attracted women. His ability to write, something he often considered a shortcoming, was magical as well. Consider this response from Tina Modotti to a letter he had written,
Once more I have been reading your letter and as at every other time my eyes are full of tears – I have never realized before that a letter – a mere sheet of paper could be such a spiritual thing – could emanate so much feeling – you gave a soul to it! If I could be with you now at this hour I love so much, I would try to tell you how much beauty has been added to my life lately! When may I come over? I am waiting for your call.
Weston had an almost mystical attraction for women. It was this quality and his tale-telling abilities, especially in his Daybooks, that has given rise to the impression of Weston as the consummate ladies’ man. Perhaps it is passages such as his brief aside from April 20, 1927, when he noted, “my life may become complicated with three lady loves to consider.” Weston recorded his love life in considerable detail for readers of his diary. This provides only a momentary glance into his psyche and therefore distorts the much larger and more complex picture for the reader. An illustration of this is the often-quoted passage from 1923 when Weston recorded doubts about his relationship with Kim Weston - young Edward WestonTina Modotti and his love affairs in general. He wrote, “Bare-foot, kimono-clad, Tina ran to me through the rain – but something has gone from us. Curiosity, the excitement of conquest and adventure is missing. ‘Must desire forever defeat its end?'” At first glance, the implications and conclusions one could reach include the picture of Weston as a shallow and soulless man. Nothing could be further from the truth. These are the self-doubts that Weston later ascribed to his wish to “let off steam,” a result that he admitted “gives a one-sided picture which I do not like.” Chagrined, Weston shrugged saying, “I rebel too, reading my opinions of a few years ago, but these I can at least pass with a shrug and smile, as I will this writing two years hence – ” Despite knowing that he would disagree with his diary in the future, Weston continued to write his thoughts and feelings in almost an insatiable manner. And we are quite thankful for his momentary insights no matter how skewed they later appear.
Tina Modotti shared Weston’s penchant for writing as well as the need to record on paper life’s “little black moments.” She wrote him, lamenting, “A few days ago I wrote you again but now I almost regret having sent it; I was n such a despondent state of mind and weak enough to not just keep it to myself and made you the victim of my weakness.” Quite possibly, Weston wholeheartedly agreed with Tina not only for her regrets, but also for his moments of weakness with the pen (or pencil as was the case for Edward Weston). Earlier, Weston had recorded his own lament about his lack of confidence in his writing abilities. “I seem to read between my lines something quite different from what I wrote, yet I try to be genuine, and imagine myself so at the moment. But when I glance back over myself speaking on such and such a day, I either snicker with amusement, or get a belly-ache, or ‘see red.'”
One other example from his daybooks is a passage from November 1928, where he recorded:
I have no illusions about the women who fall in love with me. I am in the same boat with the man of wealth. He attracts with gold, I with the glamour which surrounds me, much as the torero or champion pugilist or matinee idol fascinates. Women are hero worshippers. I suppose it has a biological reason, and unconscious selection of the finest type – according to their light – as a feather. I would like to be loved for myself: which means I would like to be a highly charged sexual animal. But would I? We can’t have everything! I am a poor lover, in that I have no time or desire for sustained interest. I make a grand beginning, then lose out through indifference. The idea means more to me than the actuality.
In response to this passage, Charis Wilson later remarked, “Particularly disconcerting were the diatribes [from his Daybooks] on women . . . I could not imagine him talking or behaving that way in person. The voice in the Daybooks was dogmatic, didactic, and judgmental, whereas Edward himself was open-minded, un-presumptuous, even diffident.”
Weston’s description of love changed as he matured. In an undated Daybook entry that is likely from before 1923, a young Edward Weston recorded his thoughts about photography and reminisced about his youth in Chicago, “. . . denying myself every luxury – indeed many comforts too – until with eleven dollars in my pocket I rushed to town – purchasing a second-hand 5 x 7 camera – with a ground-glass and tripod! And then what joy! I needed no friends now – I was always alone with my love.” Although the words clearly express the thoughts of a man who would place the love of an inanimate object, a machine, above all else in this world, we know this is not the case. We read the words of a less mature man, one who is searching for both purpose and meaning in his life.
While on his first journey to Mexico, Weston, along with his eldest son Chandler, his mistress and photography partner Tina Modotti, and his friend Mexican Senator Manuel Hernandez Gavlan, were hiking through the rugged wilderness near Mazatlan, climbing through purple lupine taller than there heads, fighting a gale-force wind that swept through the pines. “We climbed up and up, stumbling forward, slipping back. I was the rear guard. My camera slowed me down. It was always so. I pay the price of my lover, – perhaps my only love.” Clearly, his state of mind was not the most positive. With him on that trek in Mexico were three people, all very important to his world. Despite the fact that nothing was more important to Weston than his affection for his sons and their affection for him, he nonetheless concluded that his camera was his only love.
Even as late as 1928, Weston reflected in his writings, “What is love! Can it not last a lifetime? Will it never be for me? Do I only fool myself, thinking I am in love, and really never have been?” The next month, Weston lamented at the end of a relationship to a woman he records only as “A.” and continued the doubts that racked his consciousness, “It surely was not really love I felt for her, I was in love with the idea. But what is love? What has happened to the many girls I have thought I loved? Is love like art – something always ahead, never quite attained? Will I ever have a permanent lover? Do I want one? Unanswerable questions for me!” The uncertainty is normal. Our fragile existence often leads us to momentary pauses and doubts, some more pronounced and real than others. Relationships by their very nature are frail at best and subject to considerable external as well as internal forces that make them unstable, even under the best of circumstances.
Kim Weston - Edward Weston & Charis Wilson It is not until he met Charis Wilson that Weston found the comfortable, sharing relationship he had been seeking. In Charis there was a healthy does of maturity and security. Shortly before meeting her, Weston had very carefully underlined a passage in the Keyserling book The World in the Making: “To love is just as natural to man as to take; the instinct to give himself is as normal as the acquisitive instinct.” Charis observed later that Edward was “drawn to the inspiration that falling in love provided – the deep connection and communication with a new person. The best evidence that most of his relationships with women were not mere dalliances was their endurance. He maintained friendships with many of his former lovers until the end of his life.” This was also true of his relationship with Charis, which ended in divorce in 1946; the longest and clearly most satisfyingly meaningful relationship with a woman Weston enjoyed.
To live for others is one true way of living for oneself, for the spirit is essentially outpouring.
-Keyserling
Weston’s attraction to women was far more than sexual. His own words are most telling: “All these women – what do they mean in my life – and I in theirs? More than physical relief – one woman would be sufficient for that . . . Actually it means an exchange, giving and taking, growth from contact with an opposite . . .” In his journal he mused, “I was meant to fill a need in many a women’s life, as in turn each one stimulates me, fertilizes my work. And I love them all in turn, at least it’s more than lust I feel.” Weston’s capacity to love and then move on was paralleled in his work. Reflecting on the success of his first book in 1932, “This book, like an exhibit, marks the end of a period. I turn the pages, each plate an old friend, each recalling red-letter days, – and know that I must go on from these, leave them as I leave my love affairs, still loving them, but with no regrets.”
Perhaps the attraction was what Nancy Newhall called “the real Edward Weston quality . . . gaiety, toughness and affection.” Whatever the reason, Weston clearly possessed an uncanny ability to establish and maintain relationships that had both depth and longevity as hallmarks. Charis Wilson later recollected, “He was certainly a romantic at heart. I think it was a dated romanticism that he brought from a previous century. When he starts writing one of those purple passages in his Daybooks, it is very clear that he consciously is making this stuff work this way and this is how he sees it.” Lover, romantic, by any description, the heart of Edward Weston was large and forever giving.